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La vida aquí en la Tierra continúa como siempre lo hace, con sus pequeños dramas, sus cuentas por pagar, renta, trabajo y tareas por hacer. Sin embargo ahí arriba, en el espacio, se están observando y descubriendo cosas nuevas todo el tiempo.

Obviamente, habrá sucesos emocionantes que no podemos predecir con un año de anterioridad, pero de acuerdo a lo que sabemos, estos son siete de los hechos más emocionantes para mantener nuestra vista al cielo en este 2018.

Eclipses

Este año no tendremos un eclipse solar total de nuevo, pero habrá tres eclipses solares parciales y dos eclipses lunares totales que serán visibles desde diversos lugares alrededor del mundo.

  • 31 Enero – eclipse total de luna visible desde Australia, Norteamérica, el este de Asia y el océano Pacífico. Será el único eclipse del año visible desde México. En Quintana Roo, México, lo podremos observar parcialmente alrededor de las 7.20 p.m.
  • 15 Febrero – eclipse parcial de Sol visible desde partes de la Antártica, Chile y Argentina.
  • 13 Julio – eclipse solar parcial visible desde la Antártica y el sur de Australia.
  • 27 Julio – eclipse lunar total, visible desde gran parte de Europa, Africa occidental, centro de Asia y Australia occidental.
  • 11 Agosto – eclipse solar parcial, visible en el noreste de Canadá, Groelandia, norte de Europa y noreste de Asia.
Esquema de eclipse de Luna. Crédito: Guioteca / Saqroo A.C.

Lluvia de estrellas 

Cada año se dan un cierto número de lluvias de meteoros y si sales con tu cámara podrías capturar algunas imágenes espectaculares.

Dos de las mejores lluvias de meteoros son las Perseidas, que tienen su pico máximo entre el 12 y el 13 de agosto y pueden llegar hasta los 60 meteoros por hora, y las Gemínidas, cuyo máximo será entre el 13 y el 14 de diciembre, con hasta 120 meteoros por hora.

Si quieres intentar ver tantas lluvias de meteoros como te sea posible, aquí tienes un calendario muy completo (en inglés).

Radiante desde la cual parecen provenir las Perseidas. Crédito: Sky and Telescope / Saqroo A.C.

Podríamos ver finalmente el horizonte de sucesos de un agujero negro

En abril, un proyecto multi-telescopio llamado “Event Horizon Telescope” intentó fotografíar en bruto, sin trabas, el horizonte de sucesos de un agujero negro, no el agujero negro en sí mismo, sino el punto de no retorno, en el que el jalón del objeto es tan grande que nada, ni siquiera la luz, puede escapar.

En relatividad general, el horizonte de sucesos se refiere a una hipersuperficie frontera del espacio-tiempo, tal que los eventos a un lado de ella no pueden afectar a un observador situado al otro lado.

Aún estamos esperando los resultados para ver qué se obtuvo después de cinco noches de observación a Sagitario A, el agujero negro en el centro de nuestra galaxia, y esperamos que la imagen esté disponible a principios de año.

¿Qué es un agujero negro? Crédito: Spaceplace.Nasa.Gov / Saqroo A.C.

Exploración lunar

Amigos, los terrícolas regresamos a la Luna. La última persona en pisar su superficie fue el astronauta de la NASA Eugene Cernan en 1972 y este año, bueno, a lo mejor no llegamos personalmente, pero se están activando increíbles prospectos para la Luna.

Para empezar, por primera vez en su historia, la India quiere poner un rover en la Luna. La ISRO (Indian Space Research Organisation) se está preparando para enviar su primer rover lunar hacia finales de marzo, como parte de su misión Chandrayaan-2.

Misión india a la Luna. Crédito: The Hans India / ISRO / Saqroo A.C.

SpaceX también dijo estar planeando un viaje a la órbita lunar con dos ciudadanos privados a bordo, aunque no ha habido nuevas declaraciones desde entonces.

Las misiones chinas Chang’e 4 y Chang’e 5, que forman parte del programa de exploración lunar chino, llevarán a cabo, respectivamente, la exploración de una vasta región en la cara oculta de la Luna conocida como Polo Sur-Cuenca Aitken y la extracción y el retorno de muestras de basalto en el Oceanus Procellarum (Océano de las Tormentas). En el caso de Chang’e 4 se espera lanzar el orbitador en junio, le seguirían el aterrizador y el rover 6 meses más tarde, a finales de año.

También ha habido rumores sobre el envío de humanos de vuelta a la Luna por parte de los Estados Unidos, eso sin olvidar el Google Lunar XPrize, una competición para entidades privadas con el fin de poner un rover robótico en la Luna.

 

 Asteroides

¿Te emocionaste con el encuentro entre Rosetta y Philae y la posterior investigación sobre el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko? Entonces, te va a encantar 2018. No se espera uno, sino que dos aterrizadores cumplan con sus objetivos este año.

En junio, Hayabusa 2, de JAXA, lanzado en 2014, se encontrará con el asteroide Ryugu, un asteroide cercano a la Tierra con una rara combinación de características de tipo C (alto contenido carbónico, composición química muy similar a la del Sol y la primitiva nebulosa solar) y tipo G (gran absorción ultravioleta, indicativo de presencia de filosilicatos como arcilla o mica).

La sonda Hayabusa 2 se encuentra con el asteroide Ryugu. Crédito: JAXA / Saqroo A.C.

Y en agosto, la OSIRIS-REx de la NASA se encontrará con el asteroide cercano Bennu.

Sin ninguna duda, será fascinante poder seguirlos, pero también nos darán años de ciencia ya que ambas misiones estarán retornando muestras a la Tierra. ¡La Hayabusa lo hará en 2020 y la OSIRIS-REx en 2023!

 

Fuegos artificiales de púlsar

En algún momento a principios de año, es difícil saber exactamente cuándo, va a pasar un púlsar realmente cerca de una de las estrellas más brillantes de nuestra galaxia, a través del disco de gas y polvo que rodea a una estrella azul extremadamente brillante, de 15 veces la masa de nuestro Sol y unas 10,000 veces más brillante.

Cuando esto suceda, se dará una explosión de “fuegos artificiales” astrofísicos, lo que permitirá a los investigadores medir la masa, la gravedad, el campo magnético y las propiedades del viento y el disco estelar. Vean un vídeo al final de la nota.

 

Habrá una sonda a Mercurio

Instrumentos de la BepiColombo, misión a Mercurio. Crédito: ESA / JAXA / Saqroo A.C.

Este año fuimos testigos del fin de la misión Cassini. La sonda Juno continúa estudiando a Júpiter pero definitivamente necesitamos más sondas planetarias y, afortunadamente, vamos a tenerlas.

En 2018, la ESA y JAXA van a lanzar su misión conjunta a Mercurio, BepiColombo. Conformada por dos naves, el orbitador planetario y el orbitador magnetosférico, cuando lleguen a Mercurio a finales de 2025 tendrán que soportar temperaturas de 350°C.

  

 Paso de púlsar junto a estrella súper brillante en 2018

 

 

Basado en un artículo originalmente publicado por Michelle Starr en Science Alert. Adaptado y traducido al español por Saqroo A.C.

Durante mucho tiempo, el mundo occidental pensó que la Tierra era el centro del universo. En un momento dado, era herejía no hacerlo así. Después de que el universo heliocéntrico fuese adoptado, nos sentimos más pequeños y menos importantes. Pero también ganamos algo, nuevos conocimientos y un nuevo camino por el cual explorar los cielos. Aquello fue un cambio de paradigma en nuestra forma de pensar y ahora, está sucediendo de nuevo.

Hoy sabemos que nuestro planeta no es especial en ciertos otros aspectos. En términos de habitabilidad en una zona “ricitos de oro” que pudiera albergar vida, la Tierra no es el único planeta que no es ni muy caliente ni demasiado frío. Agua líquida y una atmósfera ya no se consideran lujos tampoco. En resumen, dados estos aspectos y las posibilidades matemáticas, muchos científicos creen que sólo es cuestión de tiempo antes de que hallemos vida en otro lugar. Después de todo, miles de millones de estrellas habitan tan sólo en nuestra galaxia, lo que supone cientos de planetas del tamaño adecuado dentro de la zona habitable. Y este es un estimado muy conservador.

Kepler es un telescopio espacial diseñado para rastrear una sección de la Vía Láctea con el objeto de hallar exoplanetas. Un exoplaneta es aquel que se encuentra más allá de nuestro sistema solar. Antes de Kepler, los astrónomos se preguntaban si los propios planetas eran algo común o por el contrario, eran raros. Lanzado en 2009, el Kepler ha descubierto 2,500 exoplanetas confirmados y 30 en la zona habitable – cada uno de ellos del doble del tamaño de la Tierra. Hoy hay 3,500 exoplanetas confirmados en total.

Telescopio Espacial Kepler. Crédito: NASA

 

El problema con el Kepler es que ha acumulado toneladas de datos, tantos que nadie podría revisarlos todos. Los científicos decidieron elegir aquellos candidatos con fuertes señales. Sin embargo, las señales más débiles serían un tesoro escondido para la inteligencia artificial (I.A.). Así, Christopher Shallue, ingeniero de software en Google Brain, y Andrew Vanderburg, de la Universidad de Texas, en Austin, decidieron intentarlo. Para ello utilizaron Machine Learning, un nuevo y fascinante campo de la I.A que está consiguiendo algunos increíbles avances. Su I.A. utiliza “redes neuronales” artificiales modeladas a imagen de nuestro cerebro, aunque en una versión más simple.

En conferencia de prensa reciente, Shallue y Vanderburg explicaron cómo habían entrenadu a su programa de I.A. para identificar exoplanetas a partir de la base de datos de Kepler. De acuerdo a los científicos, las redes neuronales no se entrenan programándolas, sino exponiéndolas a lo que quieres que reconozcan. Por ejemplo, si quieres identificar perritos y gatitos, les muestras abundantes fotografías. Después de un tiempo se hará un experto en reconocerlos.

Excepto que en este caso no le mostraron animalitos. En su lugar le enseñaron a leer los minúsculos cambios de luz en el brillo de una estrella, que tienen lugar cuando un planeta transita o pasa frente a ella. Después de suficiente práctica, lo dejaron solo con las grabaciones del Kepler. Lo que la I.A. descubrió es que nuestro sistema solar no es tan único como pensábamos. En lugar de ser el único con ocho planetas, ahora somos dos (que sepamos).

NASA presentó al sistema Kepler 90 en un histórico anuncio el 14 de diciembre, 2017. “El sistema estelar Kepler 90 es como una mini versión de nuestro sistema solar. Tiene pequeños planetas en el interior y pequeños planetas en el exterior, pero todo se encuentra apretujado mucho más cerca”.

Los expertos especulan con que, de hecho, un sistema solar de ocho planetas podría ser común. También parece que tener un sistema solar en el que los planetas más pequeños se encuentran al frente y los más grandes atrás, pueda no ser tan extraño. Con suerte, exploraciones futuras pueden ayudar a comprender exactamente cómo se forman los sistemas planetarios, dado que el descubrimiento de nuevos exoplanetas ha trastornado muchas de las teorías que los astrónomos desarrollaron a partir del estudio de nuestro sistema solar.

Órbita de los planetas del sistema Kepler 90. Crédito: NASA/Ames Research Center/Wendy Stenzel.

 

El descubrimiento comenzó con tan sólo un planeta. La I.A. halló una débil señal de tránsito de un planeta conocido como Kepler 90i que había sido omitido previamente. Se encuentra en un sistema planetario llamado Kepler 90, localizado en la constelación del Dragón, a unos 2,545 años luz de la Tierra. El nuevo planeta es extremadamente caliente, con una temperatura media en la superficie de 426.6 °C, aproximadamente tan caliente como Mercurio. Su año es increíblemente corte. Orbita a su estrella una vez cada 14.4 días. Este sistema no es probablemente el mejor candidato para la vida. Lo que cambia las reglas del juego, además de nuestro sistema solar cayéndose de su puesto único, es la capacidad de utilizar Machine Learning para detectar exoplanetas no reconocidos previamente. El programa también localizó un sexto planeta en el recientemente descubierto sistema TRAPPIST.

La I.A. había sido utilizada anteriormente para rastrear la base de datos de Kepler. Pero estos hallazgos muestran que las redes neuronales artificiales son particularmente hábiles en este cometido. La idea fue planteada en primer lugar por Shallue, quien, mientras estudiaba astronomía en su tiempo libre, supo cómo esta disciplina estaba ahogándose en datos. “El Machine Learning realmente sobresale en estas situaciones en las que hay tantos datos que los humanos no pueden examinarlos por sí mismos”, dijo.

Paul Hertz es el Director de la División de Astrofísica de la NASA en Washington. Dijo, “tal y como esperábamos, hay emocionantes descubrimientos ocultos en nuestros datos archivados del Kepler, esperando la herramienta o la tecnología correcta para sacarlos a la luz”. Y añadió, “estos hallazgos  muestran que nuestros datos serán un tesoro escondido para investigadores innovadores en los años por venir”. Shallue y Vanderburg lo consideran una prueba exitosa de un borrador. En el mismo, explicaron en un PAPER que será publicado en The Astronomical Journal, la I.A. escaneó 670 estrellas. En el futuro, planean que estudie todas la 150,000 estrellas que el Kepler ha identificado.

Hoy aún consideramos a nuestro planeta especial, como el único lugar conocido para albergar vida. Uno se pregunta cuánto tiempo retendrá esta altiva posición. Hasta el momento, la I.A. utilizada no puede determinar si un exoplaneta es un buen candidato para la vida. Pero con la tecnología y la potencia de cálculo moviéndose tan aprisa, esa capacidad no debería encontrarse demasiado lejos.

Puede ver un vídeo de la NASA sobre el descubrimiento a continuación.

 

Créditos: SAQROO A.C. / Philip Perry / Big Think

La misión “New Horizons” de la NASA ha revolucionado literalmente nuestra comprensión sobre Plutón y sus lunas, y ha arrojado luz sobre la potencial variedad de objetos que podríamos descubrir en el extremo del sistema solar.

 

Han pasado dos años desde el sobrevuelo de Plutón y el próximo objetivo aún se encuentra a 15 meses de distancia, por lo que este parece el momento ideal para evaluar el impacto que ha tenido la misión sobre la ciencia planetaria. En un reciente artículo publicado en la revista “Nature Astronomy”, la doctora Catherine Olkin y algunos de sus colegas tratan sobre lo que conocemos sobre Plutón, su luna Caronte y los muchos misterios que todavía rodean al sistema.

 

“Es un buen momento para hacer una revisión ya que hace menos de un año que conseguimos toda esta información de la misión y han surgido muchas cuestiones muy interesantes que requieren tiempo para profundizar sobre ellas y lograr su total comprensión”, declaró la doctora Olkin, del Southwest Research Institute.

 

La publicación explica lo poco que sabíamos sobre el que fuese planeta anteriormente a julio del 2015. Los científicos sabían que Plutón era más rojo que Caronte y unas dos veces mayor, pero existían enormes incógnitas en cuanto al tamaño y la composición de las superficies de ambos cuerpos celestes. Algunas de las mejores imágenes fueron obtenidas por el Hubble en 1994 y, a pesar de que produjeron información interesante, no fueron tan atractivas como las que resultaron de la New Horizons. El Hubble también es responsable del descubrimiento de sus cuatro satélites más pequeños, Nix e Hydra en 2005, Kerberos en 2011 y Styx en 2012.

 

Meses antes de que la New Horizons llegase a su objetivo principal, comenzó a observar una superficie más compleja de lo que había sido predicho o esperado, y mientras los meses se convertían en días, los científicos constataron que tanto Plutón como Caronte eran bastante complejos. El sobrevuelo, más tarde, mostró que Plutón no era sólo complejo, sino también activo.

 

La característica más intrigante de Plutón, tanto en la imaginación del público como para los científicos planetarios que trabajan en su estudio, es su corazón, llamado oficialmente Tombaugh Regio, y especialmente el hemisferio derecho, conocido como Sputnik Planitia. Se sospecha que la región se formó en una antigua cuenca de impacto y que la interacción con Caronte podría ayudar a mantenerlo activo (el corazón se encuentra en la cara que nunca mira hacia la luna). Algunos astrónomos han sugerido que incluso podría haber un océano bajo el hielo.

 

“Uno de los puntos más destacados de la misión es el descubrimiento de una gran cuenca en Plutón llena de exóticos hielos. Y ver el patrón celular a través de los hielos en la Sputnik Planitia y comprender que son consistentes con células de convección. Existen procesos activos en un mundo tan lejos del Sol”, añadía la doctora Olkin.

 

Pero para los investigadores no se trata tan solo de Plutón. Su gran luna, Caronte, es igualmente emocionante. Los dos objetos se encuentran acoplados gravitacionalmente y ambos muestran la misma cara el uno al otro. También es interesante que Caronte no orbita a Plutón, sino que ambos cuerpos orbitan alrededor de un centro de masa común, externo al planeta enano. Como una danza cósmica entre los dos objetos. Y esa no es la única interacción entre los dos. También comparten materiales, lo que provoca la mancha roja de la luna. “Algo increíble fue el poder observar el polo rojo de Caronte. Normalmente, cuando pensamos en los polos de los planetas como la Tierra o Marte, pensamos en brillantes polos helados pero Caronte tenía este polo que era claramente distinto a lo que habíamos visto anteriormente”, explicaba la doctora Olkin, que también es la científica adjunta del proyecto para la New Horizons.

 

“Ahora comprendemos que este material rojizo probablemente se acumule a partir de moléculas de metano que escapan de Plutón y rebotarían alrededor de Caronte hasta que se adhieren a los polos y se enfrían atrapadas durante el largo invierno, y se transforman mediante radiólisis en estas largas cadenas de hidrocarbonos, estas tolinas”.

 

Hay estudios para nuevas misiones a Plutón, aunque nada ha sido aprobado aún, pero pronto deberíamos poder monitorear qué sucede en el planeta enano con mayor regularidad. El telescopio espacial James Webb será lanzado el próximo año y debería tener la suficiente sensibilidad para poder estudiar el hielo de la superficie de Plutón.

“Si el dinero no fuese un problema, me encantaría volver y enviar un rover. Sería increíble explorar la superficie de Plutón y tomar muestras de las diferentes regiones”, concluía la doctora Olkin.

La misión New Horizons se encuentra en la actualidad en ruta hacia el encuentro con otro objeto, MU69. El sobrevuelo está programado para el 1 de enero de 2019.

 

*Según un artículo de Alfredo Carpineti para IFLSCIENCE.

A finales de abril los observadores en el hemisferio norte podremos ver la lluvia de estrellas Líridas, las polvorientas estelas de un cometa con una órbita de siglos alrededor del sol. Los observadores del cielo nocturno tendremos la oportunidad de ver los meteoros de las Líridas cruzando el cielo entre el 16 y el 25 de abril.

 El mejor día para ver las Líridas será el sábado 22 de abril, según el experto en meteoros de la NASA Bill Cooke. Tal y como sucede con la mayor parte de las lluvias de estrellas, el punto máximo de observación  será antes del amanecer.

Cooke explicaba  que la lluvia de estrellas Líridas promedio produce de 15 a 20 meteoros por hora Algunos años las Líridas se intensifican y pueden producir hasta 100 meteoros por hora en lo que se denomina  una “explosión”,  pero es difícil predecir exactamente cuándo sucederá.  “Algunas personas dicen que hay algún tipo de periodicidad”, dijo, “pero los datos no lo avalan”.

Aunque se da un promedio de 30 años entre estas explosiones, se trata de tan sólo una media,  en realidad el número de años entre los eventos varía.

La lluvia de estrellas anual de las Líridas tiene lugar del 16 al 25 de abril y su apogeo se produce en las horas previas al amanecer del sábado 22 de abril. La luna no debería impedir la observación del espectáculo, que puede llegar a producir 18 meteoros por hora. Estén atentos a las ocasionales bolas de fuego. Crédito: Stellarium / SAQROO A.C. / Space.com

 

Dónde mirar

La radiante, el punto desde el que los meteoros parecen originarse, estará alto en el cielo de la tarde, en la constelación de Lira, al noreste de Vega, una de las estrellas más brillantes visibles en el cielo nocturno en esta época del año. Sin embargo, no mires directamente hacia la radiante porque podrías perderte los meteoros con las colas más largas.

La Luna nueva será unos días más tarde, el 26 de abril, por lo tanto la luz de la Luna no será un obstáculo  para poder ver los meteoros mientras cruzan el cielo. Lejos de las luces de la ciudad el cielo estará más oscuro y facilitará su observación.

La lluvia de estrellas Líridas es de un brillo medio, no tan luminosas como a las famosas Perseidas, en agosto, que tienden a producir unas estelas más prominentes.

Qué causa las Líridas

Los meteoros de las Líridas son pequeños pedazos del cometa Thatcher, un cometa de período largo que orbita el sol una vez cada 415 años. Los restos del cometa, sin embargo, aparecen cada año. El perihelio más reciente del cometa Thatcher, o su aproximación más cercana al Sol, tuvo lugar en 1861. El cometa no regresará hasta el año 2276.

Las lluvias de meteoros suceden cuando la Tierra  cruza la ruta de un cometa, colisionando contra los restos del cometa. Es por ello que suceden más o menos en el mismo momento cada año y parecen originarse en puntos específicos del cielo. Cuando se queman en la atmósfera, los meteoros dejan estelas brillantes en el cielo a los que nos referimos comúnmente como estrellas fugaces.

Los meteoros de las Líridas llegan rápido, aunque no tan rápido como los de las Leónidas, que aparecen en noviembre.

Las Líridas son una de las lluvias de estrellas más antiguas registradas y su observación data del año 687 a.C.

No necesitas ningún tipo de equipo especial para ver los meteoros,  simplemente mira hacia el cielo, sé paciente y disfruta del espectáculo.

Crédito: Jesse Emspak, Space.com 

A Wonderful Night in April

 

Miércoles, 12 Abril 2017 01:15

Yuri Gagarin, primer hombre en el espacio

Los Estados Unidos y la Unión Soviética compitieron ferozmente para desafiar los límites de la exploración expacial. Los rusos se apuntaron una victoria cuando lanzaron una pequeña nave que llevaría al cosmonauta Yuri Gagarin a nuevas alturas. Su vuelo de 108 minutos le proporcionó un puesto permanente en los libros de historia como el primer hombre en el espacio.

La carrera estelar

Con el lanzamiento del Sputnik 1 en 1957, el primer satélite artificial en el mundo, los rusos tomaron la delantera en la carrera espacial. El siguiente paso consistía en enviar a un humano más allá del planeta.

El plan de los americanos de enviar un hombre al espacio para el año 1961 estableció una fecha límite que el equipo ruso se esforzó en batir. El desarrollo de la nave Vostok se convirtió en algo crucial. Previo al histórico vuelo de Gagarin, los soviéticos habían enviado un prototipo de su nave, junto a un maniquí de tamaño natural llamado Ivan Ivanovich y un perro de nombre Zvezdochka. Con estos éxitos, se consideró que la nave estaba lista para llevar a un ser humano vivo al espacio.

Lo que hay que tener

Más de 200 pilotos de combate de las Fuerzas Aéreas rusas fueron elegidos como candidatos a cosmonautas. Estos pilotos se consideraban óptimos debido a que habían estado expuestos a fuerzas de aceleración y procesos de eyección, además de contar con experiencia en situaciones de alto estrés. Entre los pilotos se encontraba el teniente de 27 años Yuri Alexeyevich Gagarin.

El tercero de cuatro hijos, Gagarin nació el 9 de marzo de 1934 en un pequeño pueblo a unas cien millas de Moscú. Cuando era muy joven, Gagarin presenció al avión de combate ruso Yak llevar a cabo un aterrizaje de emergencia cerca de su casa. Cuando se le presentó la oportunidad, años más tarde, de unirse a un club de vuelo, aceptó con entusiasmo y realizó su primer vuelo en solitario en 1955. Tan sólo unos años más tarde presentó su solicitud para ser considerado cosmonauta.

 Vostok 1

Primero en vuelo (espacial)

El 12 de abril de 1961, a las 9:07 a.m. en Moscú, la nave Vostok 1 despegó del lugar de lanzamiento soviético. Debido a que nadie estaba seguro sobre cómo la falta de gravedad afectaría al piloto, la cápsula esférica contenía bastante poco en cuanto a controles a bordo. El trabajo se hacía automáticamente o desde tierra. Si surgía una emergencia, Gagarin debería recibir un código de anulación que le permitiría tomar el control manual, sin embargo, Segei Korolov, jefe de diseño del programa espacial soviético dejó de lado el protocolo y se lo entregó al piloto antes del vuelo.

Durante 108 minutos, el Vostok 1 viajó alrededor de la Tierra una vez, alcanzando su máxima altura a 327 kilómetros. Los motores se encendieron sobre Africa para traer a Gagarin de vuelta a la Tierra. La nave llevaba provisiones para 10 días en caso de que los motores fallasen y Gagarin tuviese que esperar a que su órbita decayese naturalmente, pero no fueron necesarias. Gagarin reentró en la atmósfera de la Tierra experimentando fuerzas de 8 veces la fuerza de la gravedad, pero permaneció consciente.

Vostok 1 no contaba con motores para ralentizar la entrada o con una forma de aterrizar con seguridad. A unos siete kilómetros, Gagarin eyectó y descendió en paracaídas. Para que la misión fuese tomada en cuenta como un vuelo espacial oficial, la Fédération Aéronautique Internationale (FAI), el órgano de gobierno para los registros aeroespaciales, había determinado que el piloto debía aterrizar con la nave. Los líderes soviéticos indicaron que Gagarin había tocado tierra con el Vostok 1 y no revelaron que había eyectado hasta 1971. De cualquier modo, Gagarin estableció el récord como primer hombre en dejar la órbita de la Tierra y viajar al espacio.

Después de la misón

 

Tras su regreso a la Tierra, Gagarin se convirtió en un héroe internacional. Fue aclamado en la Plaza Roja por una multitud de cientos de miles. Como tesoro nacional, viajó por el mundo para celebrar el histórico logro soviético. 

 

A su llegada a casa, se convirtió en diputado del Soviet Supremo y fue designado Comandante del Destacamento de Cosmonautas. Debido a que Rusia no quería poner en riesgo a una figura pública como el, dudaron en permitirle regresar al espacio. Sin embargo, continuó realizando vuelos de prueba para las Fuerzas Aéreas.

 

El 27 de marzo de 1968, Gagarin resultó muerto durante el vuelo de prueba de un MiG-15. Le sobrevivieron su esposa, Valentina Ivanovna Goryacheva, y dos hijas.

 

Cuando la Apolo 11 aterrizó en la Luna en julio de 1969, la tripulación dejó allí una placa conmemorativa con el nombre de Gagarin, así como otras placas por otros cosmonautas y los tres astronautas de la Apolo que perdieron sus vidas en distintos accidentes.

 

Primeros humanos en el espacio

 

Alan Shepard fue el primer americano en el espacio y la segunda persona en el mismo. Fue lanzado a un vuelo suborbital en una cápsula Mercury llamada Freedom 7 el 5 de mayo de 1961, tan solo tres semanas después del vuelo de Gagarin.

AlanShepard

Se cuenta que Shepard estuvo algo frustrado debido a que los Estados Unidos no ganó la carrera. Supuestamente, Shepard sintió que la victoria soviética podría haber sido evitada si la NASA no hubiese retrasado su misión en múltiples ocasiones para realizar más pruebas.

 

“Creo que el estaba un poco frustrado con NASA por, según el, ser un poco demasiado cautos”, de acuerdo a Neal Thompson, autor de "Light This Candle: The Life and Times of Alan Shepard" (Three Rivers Press, 2005). “Estaba un poco enfadado porque se habían retrasado tanto que los rusos pudieron llegar allí antes”.

 

John Glenn fue el primer americano en órbita. Despegó en la cápsula Mercury Friendship 7 el 20 de febrero de 1962 y orbitó la Tierra 3 veces durante el vuelo, que tuvo lugar 10 meses después de la misión de Gagarin.

 

La primera mujer en el espacio fue Valentina Tereshkova, cosmonauta soviética que voló en la misión Vostok 6 el 16 de junio de 1963.

 

La primera mujer americana en el espacio fue Sally Ride, especialista a bordo del transbordador espacial Challenger en el vuelo STS-7 el 18 de junio de 1983.

 

Créditos: Nola Taylor/Robert Roy Britt/Space.com

 

La próxima misión de la NASA que investigará la habitabilidad de la luna helada de Júpiter, Europa, ya tiene nombre oficial: “Clíper Europa”.

 

El apelativo evoca los clípers que navegaron a través de los oceános de la Tierra en el siglo XIX. Los clípers eran embarcaciones aerodinámicas, de tres mástiles, reconocidas por su elegancia y velocidad. Estas naves transportaban con rapidez té y otros artículos a través del Atlántico y alrededor del globo.

Siguiendo la tradición de estas clásicas embarcaciones, la nave Clíper Europa navegaría pasando Europa con una cadencia rápida, cada dos semanas, proporcionando muchas oportunidades para investigar la luna de cerca. El plan principal de la misión incluye de 40 a 50 sobrevuelos, durante los cuales la nave fotografiaría la superficie helada de la luna a gran resolución e investigaría su composición y la estructura tanto de su interior como de su capa helada.

Europa ha sido durante largo tiempo prioritaria en cuanto a su exploración debido a que alberga un océano de agua líquida salada bajo su corteza helada. El objetivo final del Clíper Europa es el de determinar si Europa es habitable, si cuenta con los tres ingredientes necesarios para la vida: agua líquida, ciertos elementos químicos y fuentes de energía suficientes para facilitar la biología.

“Durante cada órbita, la nave pasa un período de tiempo muy corto en el desafiante entorno de radiación cerca de Europa. Pasa a gran velocidad, colecta una enorme cantidad de datos científicos y navega fuera de allá”, explicaba Robert Pappalardo, científico del proyecto Clíper Europa en el JPL de la NASA en Pasadena, California.

Cliper Europa rendered

Con anterioridad, cuando la misión aún se encontraba en fase conceptual, algunas veces se la denominó Clíper Europa de manera informal, pero la NASA ahora ha adoptado el nombre como título oficial para la misión.

Se está planeando su lanzamiento para la década de 2020, y su llegada a Júpiter tras un viaje de varios años.

 

Crédito: NASA.gov

El telescopio espacial Spitzer de la NASA ha revelado el primer sistema conocido de siete planetas del tamaño de la Tierra alrededor de una única estrellas. Tres de estos planetas se encuentran firmemente localizados en la zona habitable, el área alrededor de la estrella anfitriona en la que es más probable que un planeta rocoso tenga agua.

 

El descubrimiento establece un nuevo récord sobre el mayor número de planetas en zona habitable hallados alrededor de una sola estrella fuera de nuestro sistema solar. Todos estos siete planetas podrían tener agua líquida, clave para la vida tal y como la conocemos, bajo las condiciones atmosféricas correctas, pero las posibilidades son mayores al ser tres los planetas en la zona habitable.

“El descubrimiento podría suponer una pieza significativa en el puzzle del hallazgo de entornos habitables, lugares que dan lugar a la vida”, dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas de la agencia espacial en Washington. “Responder a la pregunta de si estamos solos es un gran prioridad científica y encontrar tantos planetas como estos por primera vez en la zona habitable es un gran paso hacia ese objetivo”.

Hallado un tesoro escondido de planetas

 

El telescopio espacial Spitzer de la NASA ha estado observando siete planetas del tamaño de la Tierra alrededor de una pequeña, cercana y super fría estrella enana llamada Trappist-1. Tres de estos planetas se encuentran firmemente en la zona habitable. Crédito: NASA

A unos 40 años luz de distancia de la Tierra, el sistema de planetas se encuentra relativamente cerca de nosotros, en la constelación de Acuario. Debido a que están situados fuera de nuestro sistema solar, estos planetas son conocidos científicamente como exoplanetas.

Este sistema de exoplanetas se llama TRAPPIST-1, nombrado así por las siglas del Pequeño Telescopio para Planetas en Tránsito y Planetesimales de Chile (Transiting Planets and Planetesimals Small Telescope). En mayo de 2016, investigadores utilizando el TRAPPIST anunciaron que habían descubierto tres planetas en el sistema. Apoyados por varios telescopios basados en tierra, incluyendo el VLT (Very Large Telescope) del Observatorio Europeo del Sur, el Spitzer confirmó la existencia de dos de estos planetas y descubrió cinco más, incrementando el número de planetas conocidos en el sistema a siete.  Nature Cover TRAPPIST 1 st

Los nuevos resultados se publicaron el pasado miércoles en la revista Nature, y fueron anunciados en una conferencia de prensa en el cuartel general de la NASA en Washington. 

Utilizando datos del Spitzer, el equipo pudo medir con precisión los tamaños de los siete planetas y desarrolló las primeras estimaciones de masa de seis de ellos, lo que permite calcular su densidad.

Basándonos en sus densidades, es muy probable que todos los planetas de TRAPPIST-1 sean rocosos. Observaciones futuras no solo ayudarán a determinar si son ricos en agua, sino que también, posiblemente, revelarán si alguno pudiera tener agua en su superficie. La masa del séptimo y más lejano planeta aún no ha sido estimada, los científicos creen que podría tratarse de un mundo helado, del tipo bola-de-nieve, pero se necesitan más observaciones.

“Las siete maravillas de TRAPPIST-1 son los primeros planetas del tamaño de la Tierra que hemos encontrado orbitando a este tipo de estrella”, dijo Michael Gillon, autor principal del trabajo e investigador principal del estudio de exoplanetas TRAPPIST en la Universidad de Lieja, en Bélgica. “También es por el momento el mejor blanco para el estudio de las atmósferas de planetas potencialmente habitables del tamaño de la Tierra”.

A diferencia de nuestro Sol, la estrella TRAPPIST-1 es tan fría que el agua líquida podría sobrevivir en planetas que la orbitaran muy cerca, más cerca de lo que es posible en los planetas de nuestro sistema solar. Las siete órbitas planetarias de TRAPPIST-1 se encuentran más cerca de su estrella anfitriona de lo que Mercurio está de nuestro Sol. Los planetas también están muy cerca los unos de los otros. Si una persona estuviera de pie en la superficie de uno de los planetas, podría levantar la vista y ver potencialmente características geológicas o nubes de planetas vecinos, que en ocasiones aparecerían más grandes que la Luna en el cielo de la Tierra.

Trappist1 planets

Puede que los planetas también estén gravitatoriamente fijados a su estrella, lo que significa que la misma cara del planeta se encuentra siempre de cara a la estrella y por lo tanto en cada cara es perpetuamente de día o de noche. Esto podría querer decir que tienen patrones de tiempo totalmente distintos a los de la Tierra, como fuertes vientos soplando desde la cara de día a la de la noche y cambios de temperatura extremos.

Spitzer, un telescopio infrarrojo que sigue el rastro de la Tierra en su órbita al Sol, fue muy apropiado para el estudio de TRAPPIST-1 ya que la estrella resplandece con más brillo en luz infrarroja, cuyas longitudes de onda son más largas de las que el ojo humano puede ver. En otoño de 2016 el Spitzer observó TRAPPIST-1 casi continuamente durante 500 horas. Se encuentra en una posición privilegiada en su órbita para observar suficientes tránsitos (o cruces) de planetas frente a su estrella anfitriona, para revelar la compleja arquitectura del sistema. Los ingenieros optimizaron la capacidad de Spitzer para observar planetas en tránsito durante su “misión caliente”, que comenzó después de que la nave se quedara sin refrigerante tras cinco años de operaciones.

“Este es el resultado más emocionante que he visto en 14 años de operaciones del Spitzer”, dijo Sean Carey, gerente del Spitzer Science Center de la NASA en Caltech/IPAC en Pasadena, California. “El Spitzer continuará en otoño puliendo nuestro conocimiento sobre estos planetas para que el telescopio espacial James Webb pueda seguir con ello. Seguro que más observaciones del sistema revelarán más secretos”.

Tras el descubrimiento del Spitzer, el telescopio espacial Hubble de la NASA ha comenzado el escrutinio de cuatro de los planetas, incluyendo a los tres de la zona habitable. Estas observaciones tienen por objeto evaluar la presencia de atmósferas esponjosas, dominadas por hidrógeno, típicas de planetas gaseosos como Neptuno, alrededor de estos planetas.

En la superficie del planeta TRAPPIST-1d

 

Esta imagen panorámica de 360 grados muestra la superficie del nuevo planeta descubierto, TRAPPIST 1-d, parte de un sistema de siete planetas a 40 años luz de distancia. Explora esta interpretación artística moviendo el ratón o tu teléfono celular. Crédito: NASA
 

En mayo de 2016, el equipo del Hubble observó los planetas más internos y no halló evidencia de tales atmósferas esponjosas. Esto fortaleció el argumento de que los planetas más cercanos a la estrella son de naturaleza rocosa.Trappist1 Poster

“El sistema TRAPPIST-1 proporciona una de las mejores oportunidades en la próxima década para el estudio de las atmósferas alrededor de planetas del tamaño de la Tierra”, dijo Nikole Lewis, co-líder del estudio del Hubble y astrónoma en el Space Telescope Science Institute en Baltimore, Maryland. El telescopio espacial Kepler de la NASA también se halla estudiando el sistema TRAPPIST-1, realizando medidas de los minúsculos cambios en el brillo de la estrella debido al tránsito de los planetas. Las observaciones de la nave permitirán a los astrónomos refinar las propiedades de los planetas conocidos, así como la búsqueda de planetas adicionales en el sistema. Estas observaciones finalizarán a principios de marzo y estarán disponibles en los archivos públicos de NASA.

Spitzer, Hubble y Kepler ayudarán a los astrónomos a planear estudios posteriores utilizando el próximo telescopio espacial James Webb de la NASA, que se lanzará en 2018. Con una sensibilidad mucho mayor, el Webb será capaz de detectar las huellas químicas del agua, metano, oxígeno, ozono y otros componentes de la atmósfera de un planeta. El Webb también analizará la temperatura de los planetas y las presiones en superficie, factores clave en determinar su habitabilidad.

Si el Sol continúa apareciendo sin manchas solares en las próximas décadas, tal y como predicen algunos científicos que podría ocurrir, ¿qué consecuencias tendrá para la Tierra?

Científicos se encuentran estudiando el pasado para predecir el futuro del clima espacial.

 

En 1645 el Sol se quedó prácticamente sin manchas solares. Durante el periodo de 70 años que siguió, conocido como Mínimo de Maunder, las manchas solares aparecieron solo en raras ocasiones en la superficie del Sol. Ahora, tras un máximo de actividad magnética que condujo a la aparición de multitud de manchas solares durante los años 50 y 60, el Sol parece nuevamente estar dirigiéndose hacia un mínimo semejante.

Sin embargo, no siempre es algo negativo cuando la historia se repite, significa que podemos estudiar el pasado para predecir el futuro. Y eso es justo lo que científicos como Mathew Owens están haciendo. En los Scientific Reports de la revista Nature del pasado 31 de enero, Owens y sus colegas revisaban el Mínimo de Maunder con el fin de anticipar la actividad solar y de auroras (o la ausencia de las mismas) en nuestro futuro próximo.

Entonces y Ahora

El Mínimo de Maunder toma su nombre de los astrónomos solares Annie Russell Maunder y E. Walter Maunder, quienes descubrieron por primera vez el extenso periodo de reportes sobre el anormalmente reducido número de manchas solares. Durante este tiempo el Sol continuó su ciclo de 11 años de actividad, con su cuenta de manchas solares aumentando hasta un máximo y descendiendo a un mínimo de nuevo. Sin embargo, incluso contando con los reportes de Giovanni Cassini, Johannes Hevelius, y varios otros que observaban el Sol con regularidad, solo se registraron un par de docenas de manchas solares en un periodo de tiempo de 70 años. Sunspot graph

Y en años recientes, se ha hecho evidente que la era moderna parece estar dirigiéndose hacia un mínimo de ese tipo. El ciclo actual de actividad solar, conocido como Ciclo 24, llegó a su máximo en 2013, pero este pico fue el menor registrado en 100 años. Y aunque las predicciones sobre el ciclo solar puedan ser algo arriesgadas (muchas predicciones para el Ciclo 24 fueron totalmente erróneas), muchos expertos anticipan que el Ciclo 25 será aún más débil. Si la tendencia continúa, podríamos estar mirando a un Sol esencialmente en blanco, sin manchas solares, en los próximos años, otro Mínimo de Maunder.

“Yo diría que en este punto un Mínimo de Maunder en los próximos 50 años es más probable que ocurra que no”, afirma Owens, aunque advierte contra la predicción de la actividad en un ciclo individual.

La diferencia entre los débiles ciclos actuales y el Mínimo de Maunder tiene, literalmente, bastante ciencia. La Era Espacial ha cambiado desde hace tiempo el juego de la ciencia solar, permitiendo a los científicos obtener información de todo, desde la velocidad y la densidad del viento solar hacia la Tierra, hasta imágenes detalladas del campo magnético del Sol.

Por otro lado, todo lo que tenemos de los años Maunder, son cuentas de manchas solares, pequeños puntos que tan sólo dan una pequeña idea sobre el funcionamiento interno del Sol.

Estudia el pasado, predice el futuro

Así que esa es la razón por la que Owens y sus colegas reprodujeron los últimos 30 años de actividad solar en un modelo computacional del campo magnético del Sol, utilizando datos actuales para dirigir el modelo. Magnetosfera

Una vez logrado esto, el equipo de Owens llevó al modelo atrás en el tiempo, siguiendo las huellas del Mínimo de Maunder. Con tan solo las escasas manchas solares como aporte, el modelo daba una tendencia en retrospectiva sobre cómo se habrían visto el Sol y el viento solar, básicamente reconstruyendo así el clima espacial de hace 400 años.

“Se ha llevado a cabo una gran cantidad de trabajo para intentar entender los mínimos  profundos para el Sol  y otras estrellas”, explica Tom Schad. “El poder de este trabajo yace en la avanzada naturaleza de los propios modelos magneto hidrodinámicos”.

Obviamente, la extrapolación de un modelo tan atrás en el tiempo tiene el riesgo de ya no ser relevante”, añade Schad. “Son primordiales múltiples enfoques sobre el mínimo profundo”.

Entonces, ¿qué implicaciones tiene todo esto para nuestro futuro, si ese futuro incluye realmente un mínimo profundo? Menos manchas solares, viento solar más débil y una reducida actividad magnética en general, apuntan hacia un futuro con menos auroras boreales, y las que aparezcan se concentrarán más alrededor de los polos de lo que lo hacen en la actualidad.

“Casualmente el Mínimo de Maunder apareció a mitad de la Pequeña Edad de Hielo, llevando a algunos a suponer una conexión entre las manchas solares y el tiempo, pero puesto que el Mínimo de Maunder comenzó 50 años después de que comenzara la Pequeña Edad de Hielo, es probable que ambos no estén relacionados”.

 

Créditos: Sky and Telescope / Monica Young

 

La Organización para la Investigación Espacial India (ISRO por sus siglas en inglés) ha marcado un hito con el lanzamiento exitoso y nuevo récord de 104 satélites en un solo cohete.

 

El PSLV (Vehículo de Lanzamiento Satelital Polar) despegó hoy del centro espacial Satish Dhawan con tres satélites de la India y 101 nano satélites más pequeños de otros cinco países: los Estados Unidos, Holanda, Israel, Kazajistán y Suiza. Este número de satélites bate el récord anterior de 37 satélites lanzados al espacio a bordo de un cohete ruso Dnepr en junio de 2014.

 

88 de los 101 nano satélites lanzados al espacio pertenecen a la compañía Planet, con base en los Estados Unidos y dedicada a la observación terrestre. Con unas medidas de tan solo 30 cm de largo, por 10 cm de ancho y 10 cm de alto, estos pequeños satélites, también llamados Doves, permitirán a la compañía fotografiar el total del planeta Tierra a diario, según declaraciones de Planet.

El lanzamiento de tal cantidad de satélites ha requerido de una estrategia de despliegue especializada que implicaba tres fases. Los tres satélites más grandes pertenecientes a la India fueron desplegados antes “axialmente a lo largo del vehículo”, seguidos por 81 nano satélites, desplegados en dirección radial a una distancia del vehículo. Finalmente, los 20 nano satélites restantes se separaron con éxito en una secuencia diferente, de acuerdo a oficiales de la ISRO.

IndiaSpace

Todos los “104 satélites han sido inyectados en órbita con gran precisión (…), reiterando la capacidad de la ISRO en la gestión de misiones complejas”, declararon oficiales de la ISRO durante la emisión en vivo que siguió al lanzamiento.

Algunos observadores afirman que este es un signo del surgimiento de la India como parte principal en el multibillonario mercado espacial. “Este es un gran momento para todos y cada uno de nosotros. Hoy hemos hecho historia”, afirmaba el director del proyecto, B. Jayakumar.

Este exitoso lanzamiento supone un triunfo más en el ambicioso programa espacial de la India, que se ha ganado la reputación de ofrecer una alternativa fiable y de bajo costo en comparación a otras agencias internacionales ya existentes.

El primer ministro indio, Narendra Modi, también felicitó a la ISRO por un lanzamiento exitoso. “Esta notable hazaña de ISRO es otro momento de orgullo para nuestra comunidad científica espacial y nuestra nación. India saluda a nuestros científicos”, dijo Modi en un tweet.

El gobierno indio ha aumentado el presupuesto para su programa espacial este año y ha anunciado también sus planes para enviar una misión a Venus.

Este es el 39° vuelo del PSLV , el cual ha lanzado varios satélites para misiones históricas como la Misión del Orbitador Marciano de India, el Experimento de Recuperación de Cápsula Espacial y la Chandrayaan-1.

Créditos: ISRO (India Space Research Organization) / BBC / Samantha Mathewson / Space.com

Domingo, 12 Febrero 2017 23:55

Observándote: Tetis

Tetis, una de las mayores lunas heladas de Saturno, recuerda vagamente a un ojo mirando hacia el espacio en esta imagen de la nave Cassini de la NASA. El parecido se debe al enorme cráter Odiseo y a su conjunto de crestas centrales.

Como cualquier otra luna del sistema solar, Tetis (1062 kilómetros de diámetro) ha sufrido numerosos impactos. Estos impactos son los modeladores principales de la apariencia de la superficie de una luna, especialmente cuando esta no tiene procesos geológicos activos. En este caso, un gran impacto no solo creó el cráter conocido como Odiseo, sino que el rebote de dicho impacto ocasionó que los picos montañosos, conocidos como Montes Scheria, se formasen en el centro del cráter.

Esta imagen se dirige hacia la cara destacada de Tetis. El norte se encuentra arriba y está rotado 1 grado a la izquierda. La imagen fue tomada en luz verde con la cámara de ángulo estrecho de la sonda Cassini el 10 de noviembre de 2016 y se obtuvo a una distancia de aproximadamente 367000 kilómetros de Tetis. La escala de la imagen es de 2 kilómetros por píxel.

Créditos: NASA/JPL-Caltech/Space Science Institute

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